Por: Melissa Cordero Novo.5 de enero de 2012. Camina por la ciudad sin hacerlo. Está con los ojos abiertos. No pestañea. Apenas se inclina cuando el aire bate fuerte sobre las esquinas. Siempre en colores y mirándote, siempre firme y mirándote; sin importar los contratiempos, o la lluvia, o las miradas que no lo advierten…