Emilio Sánchez, el “Rey de la Fotografía en Cienfuegos” (1910-1925)

Emerge de súbito en los predios sureños y con la voluntad de lograr un capital y volver triunfante con su esposa y cinco hijos a España. Se esfuerza todo cuanto puede hasta ganar las simpatías de sus coterráneos y la reputación de ser el fotógrafo que más impulsó este rubro en Cienfuegos. Emilio Sánchez Escudero (Asturias, 1891), aunque trabajó a la sombra del empresario Antonio Otero, quien recibía todos los lauros que debían caer en su bolsillo, siendo el auténtico cazador de imágenes de la reputada sucursal de la Fotografía Otero, logró finalmente las distinciones que merecía entonces; aunque pudo disfrutar muy poco de ese éxito, pues muere prontamente y con muchos proyectos sin consumar.

Sus primeros laboreos en la ciudad de sévres acontecen en 1902, cuando asume el puesto de superintendente local de escuelas. Al año siguiente se asienta en una casa tienda en San Carlos No 117, vendiendo productos fotográficos (papel, químicos, equipos) en calidad de agente de la Eastman Kodak. El 17 de junio de 1910 viaja con su familia a España, probablemente con la idea de instalarse en casa de su padre y no regresar a Cuba, pero semanas más tarde se relocaliza en Cienfuegos. Vive un intenso periplo el “simpático y popular artista” como operario de la Fotografía Otero, en San Carlos No 133, que para esa fecha produce, según “El Comercio” de 8 de febrero de 1911, “admirables fotografías de distinguidas personas y celebrados artistas, entre ellos a las inolvidables actrices Concha y Carmita Catalá. El señor Sánchez exhibe una colección de retratos de esas dos artistas que tantos admiradores tienen en Cienfuegos. Son muchas las felicitaciones que recibe el Señor Sánchez con motivo de su magnífica labor y de los progresos del establecimiento que dirige” (p. 4).

Esta serie de fotografías de las hermanas Concepción y Carmen García Paz Catalá, consideradas grandes damas del teatro español de las primeras décadas del siglo XX, especialmente la primera, fueron puestas en venta desde febrero de 1911 y resultaron todo un suceso comercial. El mismo diario elogia los atributos del fotógrafo: “Las postales han sido hechas por el inteligente fotógrafo de la casa Otero, D. Emilio Sánchez”. (jueves, 16 de febrero de 1911, p.4).

Otro gran acontecimiento de su quehacer ocurre en 1911, cuando exhibe en La Postal, San Carlos No. 92, una vista panorámica de Cienfuegos, tomada desde “Los Jesuitas” y puestas en venta en la Casa Otero. El cronista social del Comercio de 26 de julio refiere que Sánchez, “cuyos trabajos al frente de la Fotografía Otero aumentan más y más cada día el merecido crédito de que disfruta”, ha concebido un texto visual que “es lo mejor que aquí hemos visto en ese género de trabajos, pone muy en alto el nombre de la Fotografía Otero y su representante y fotógrafo”. En 1912 igual son encomiadas sus efigies de bellezas locales que figuran en las vidrieras de la calle San Carlos, como Hortensia Cabrera, Julia Piñol y Anita Alcázar; también la retrospectiva de fotos de infantes que asistieron en los años anteriores a las fiestas infantiles de la ciudad.

Festejos populares de Cienfuegos (1910), fotografía tomada por Emilio Sánchez para el establecimiento de Antonio Otero.

En 1919 hace sociedad con Antonio Quiroga y adquiere el establecimiento del célebre empresario de Galicia. La Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Cienfuegos le otorga al dueto, durante el Centenario por la Fundación de Cienfuegos, un Gran Diploma de Mérito por “sus magníficos trabajos en su Fotografía Otero”. Empero, la mancuerna se quiebra y el 25 de agosto Sánchez envía una misiva al director de El Comercio:

Tengo el gusto de participar a usted que, con esta fecha y por escritura otorgada ante el Notario Público de esta ciudad, Lcdo. Pedro Fuxá y Seuret, se ha disuelto la sociedad que giraba en esta plaza, bajo la razón de Sánchez y Quiroga, dedicada al negocio de la ventas de efectos fotográficos y fotografía, en San Carlos Núm. 133 moderno, habiéndose adjudicado los créditos activos, no habiéndolos pasivos, con el objetivo de continuar la explotación del mismo bajo su sola forma, de lo que ruego tome nota, esperándome continuará dispensándome la misma buena acogida que a mis antecesores.

El estudio Fotográfico de Otero de Emilio Sánchez continúa con la estima pública, gracias a sus retratos de sociedad, eventos sociales y paisajes urbanos, y en lo inmediato funda el Studio Fotográfico Sánchez, en Santa Cruz No. 107. Tanto apuesta y persevera para hacer prosperar esta nueva dependencia que, entre 1919 y 1924, el asturiano llega a ser considerado “El Rey de la fotografía en Cienfuegos”.

El 18 de enero de 1921 toma una fotografía al magnesio de los esposales de María Luisa Díaz y el Dr. Juan O. Hernández, con la que consigue encomios, y el 9 de febrero de 1923 realiza una instantánea de un retrato familiar de un padre con su hija, Gloria, que igual es reverenciada. El 19 de agosto de ese último año captura una efigie de Ramón Hernández junto a su esposa, exhibida en las vidrieras de su establecimiento, que también gana las simpatías populares. De modo que, para 1921, la revista Páginas califica a su fotografía como la mejor de la provincia de Santa Clara.

El Studio Fotográfico Sánchez permanece en funciones hasta 1924, periplo en el que vende su establecimiento y la Fotografía Otero a Quiroga y se muda a la capital cubana con su familia, donde muere el 21 de julio de 1925.

Emilio Sánchez nos dejó un valioso legado de imágenes (muchas de ellas conservadas por el Museo de Historia de Cienfuegos) que destacan por su composición, precisa técnica y gracia. Lamentable que el fotógrafo estrella de la Fotografía Otero, luego el monarca de la fotografía cienfueguera, terminase como un fulgor moribundo en la memoria gráfica local.
Autor: Jorge Luis Urra Maqueira

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