
Cuando el calendario marca el 21 de marzo, se firma un pacto de equilibrio. La naturaleza despierta y de mañana, mientras irrumpe el sol, se percibe más el frío. Poco a poco el calor regresa y la savia, como azogue de capricho, asciende por el tronco de los árboles.

Como viene siendo habitual desde que hace un cuarto de siglo la UNESCO decidiera conmemorar cada 21 de marzo el Día Mundial de la Poesía, en este 2024 no faltarán acciones alrededor del mundo dirigidas a enaltecer uno de los más antiguos géneros literarios, así como a quienes lo cultivan.