
Al desaparecer la perturbadora Aycayia, volvieron a reinar la tranquilidad, la laboriosidad y las buenas costumbres entre los indios de Jagua. Los campos cultivados proporcionaban viandas, los montes aves y peces el mar. Tampoco inspiraban terror las incursiones de las tribus enemigas, pues los jagüenses se hallaban prestos a defender a punta de flecha y…