
Tenía diez años justos cuando me adentré, dentro de una sala oscura, en el universo de Elpidio Valdés. Era 1980 y, un calendario antes, Juan Padrón había estrenado el primer largometraje de la legendaria saga. Aquella fue una de esas películas que no se olvidan, que quedan para siempre dando vueltas entre el encéfalo, la…