
Por: Melissa Cordero Novo.22 de febrero del 2011. En la casa aún jugueteaban sus sonrisas. Estaban intactas. Sobreviviendo ocultas entre las telarañas. Hace mucho tiempo que María, la niña que fue ángel, partió por el sendero de azúcar. Demasiado. Han caído todas las hojas de entonces, las verdaderas. Se han secado los árboles donde cazaba…