
Tanto insiste, o machaca, la propaganda en un patrón de juicio, que muchos terminan por tomarlo por una verdad. La maniobra se focaliza en un bien comercial –desde un cepillo de dientes hasta un avión–, una campaña política –del candidato-panacea al diabólico que nada resuelve–, o un producto cultural –desde un éxito musical hasta un…