
Parece ser que Agustín de Santa Cruz y Castilla, bautizado en la Parroquia de Santo Ángel, el 17 de mayo de 1784, era un apasionado del dibujo, fundamentalmente de la acuarela, buen observador de la naturaleza, cuya vocación le incita en 1831 a esbozar el escudo de la ciudad. Empero, las duras faenas del ingenio…