Para comprender el alma de los pueblos, es tan necesaria la investigación de hechos y acontecimientos, instituciones y monumentos, como el estudio de sus mitos, leyendas, tradiciones, consejas, cantos populares, etc. En ellos está la infancia del pueblo, su poesía primitiva, la fuente de su sensibilidad, el origen de sus creencias y el germen de sus futuras aspiraciones.
Este servicio contiene leyendas y tradiciones de Cienfuegos recopiladas y publicadas en 1919 por los investigadores Pedro Modesto y Adrián del Valle. Pertenecen a tres épocas distintas. La de los siboneyes de Jagua en la época pre-colombina. Algunas de ellas se basan en la mitología india, sumamente original, no exenta de poesía, y que, como todas las mitologías, supone un gran esfuerzo intelectual de los hombres primitivos en su afán de explicarse el misterio de la vida, todavía no resuelto por los civilizados con toda su gran ciencia y profunda filosofía.
Asimismo encontrarán las tradiciones que tienen por épocas la del descubrimiento y colonización de Cuba, y por último, las del período más cercano a la fundación y primeros años de Fernandina de Jagua, transformada hoy en la moderna y progresiva ciudad de Cienfuegos.

Ornoya se dispone a honrar a su héroe, el vencedor del fiero y temible cacique de Lucayas, Ornocoy. El nombre de Ornoya está en todos los labios: lo pronuncian los ancianos con orgullo, los jóvenes guerreros con admiración, los niños con alegría, con agradecimiento las madres y con amor las doncellas. El anciano cacique siboney…

Más al Norte del bohío que según la tradición ocupaba la familia de Joseph Díaz, y ya en terrenos de Revienta Cordeles, se levanta un kiosco de cemento, construido por la bondadosa y caritativa dama cienfueguera, que tanto ama la tierra natal, la señora Teresa Rabassa, esposa del reputado comerciante y banquero Sr. José Ferrer.…

Corrían apacibles los primeros años de “Fernandina de Jagua”, la colonia que fundara en 1819 Don Luis De Clouet y que ha mucho de tardar hubo de llamarse Cienfuegos, en honor del ilustre hijo de Gijón, el Teniente General de Artillería D. José Cienfuegos y Jovellanos, Capitán General de la Isla, sobrino del insigne escritor,…

A los diez años de fundada por De Clouet la colonia “Fernandina de Jagua” y a súplicas suyas le concedió “ Don Fernando VII por la gracia de Dios , Rey de Castilla etc…” residente a la sazón en Araujuez, en 20 de mayo de 1829, el Título de Villa de Cienfuegos por ser el…

Aipirí era una hermosa mestiza de Jagua prehistórica. Presumida, coqueta, parlanchina, muy dada a engalanarse con prensas de vivos colores, piedras y conchas, zarcillos y pulseras de guanín y adornarse la cabeza con flores del rojo más vivo para distinguirse de las demás mujeres y llamar la atención. ¡Qué linda era Aipirí! Esbelta, trigueña, de…

Había una hermosa india llamada Iasiga. Legítima esposa de un laborioso Siboney conocido por Maitio. Vivían los dos en santa paz y buena armonía, muy de tarde en tarde alteradas por ligeras nubes que empañaban el cielo de la felicidad doméstica. Mientras él se ausentaba para dedicarse a la caza y a la pesca, ella…

Infestado el mar de las Antillas de piratas, mostraban especial predilección por las costas de Cuba. No contentos con atacar las embarcaciones de alto bordo y las dedicadas al cabotaje, atrevíanse a hacer desembarcos en la isla y saquear sus haciendas y poblados, llegando en su osadía hasta a penetrar, en los primeros tiempos coloniales,…

Hamao, con los celos que en su corazón sembrara el dios del mal, había sentido el primer dolor; Guanaroca, con la pérdida de su hijo, la pena primera y la más grande que una madre puede sufrir. Hamao comprendió tardíamente lo irracional de sus celos y llegó a vislumbrar el amor de padre. Guanaroca perdonó,…

Al Sudeste de la hermosa bahía de Cienfuegos, se extiende una laguna salobre, en la que derrama parte de sus aguas el río Arimao. Es la laguna de Guanaroca, en cuya tersa superficie se refleja la pálida luna, la dulce Maroya de los siboneyes, productora del rocío y benéfica protectora del amor. Según la leyenda…

No fue muy dado el gobierno colonial a la construcción de caminos y carreteras, con grave quebranto del país, que no podía aprovechar sus riquezas y recursos naturales, con notoria incomodidad de sus pobladores, que para ir de un lugar a otro de la Isla tenían que hacer penosas marchas, no exentas de peligros. Esos…