Alejandro Falcón: tradición y contemporaneidad en el Danzón

Era el año 2002, siendo aun estudiante, cuando Alejandro Falcón versionó a trío el célebre danzón “Almendra”, de Abelardito Valdés, interpretación que le mereció premio especial del jurado, siendo uno de los integrantes el maestro Chucho Valdés. Al respecto comentó:

«Fue muy placentero que le gustara mi interpretación de un género que yo estaba conociendo prácticamente de manera empírica. Creo que muchos de los jóvenes no tenemos una formación danzonera. Nos hemos acercado por tradición. Tenemos ganas de hacer música cubana».

Para el 2005, comienza a estudiar composición en el Instituto Superior de Arte. Allí tuvo la oportunidad de contar con maestros como Roberto Valera y José Loyola. Asimismo, su paso por la orquesta de Orlando Valle “Maraca”, permitió la presencia del danzón en cada uno de sus repertorios. Participó además en varios Festivales Habana Danzón, donde pudo compartir con músicos como Guillermo Rubalcaba. La confluencia de grandes maestros en su trayectoria y formación, contribuyó a que aprendiera desde muy joven y fomentara el amor por este género.

«A la vez que iba estudiando el jazz en la escuela – retoma – escuchaba a Rubén González, Bebo Valdés, Pedro Jústiz, Lilí Martínez, Antonio María Romeu y después lo ponía en práctica en los conciertos».

En el año 2008 decide crear el cuarteto de jazz “Alejandro Falcón y Cuba adentro”. Escribió entonces “Danzando entre puentes”, uno de sus danzones que más se ha versionado y del que posteriormente resultó un video clip al que cataloga como un renacer. De ahí surgió la idea de un disco de danzones titulado “Cuba Now Danzón”, laureado con el premio Cubadisco y múltiples nominaciones.

De esta obra resalta el reflejo del género mediante diferentes aristas – según comenta. Se aprecia el danzón cantado, con jazz band, danzonete en una versión con bossa nova y mezclado con música electrónica. Un disco en el que se aprecia la fusión de tradición y contemporaneidad.

«Todos los géneros tienen su evolución – destaca – pero es importante que todos conozcan de dónde vienen. El pueblo cubano debe saber que esas raíces se mantienen vivas, que hay muchos músicos formados en las escuelas y también de manera autodidacta que tienen la esencia de la música cubana en las venas».

Alejandro Falcón aboga por la necesaria expansión del danzón en nuestro país, llevarlo a las escuelas, a las casas de cultura. En este sentido, los escenarios digitales deben llegar para quedarse. «Hay que abrirse más, creo que el danzón tiene que seguirse fusionando como todos los géneros. Es muy importante el trabajo de difusión, llevarlo a las personas, que lo sientan como parte de su identidad, del quehacer cotidiano, sin perder la esencia. Debemos respetar y conocer su historia. Hay que aprender de dónde venimos para saber a dónde vamos» y a partir del estilo tradicional incorporar sonoridades contemporáneas. 
(Tomado del Sitio de la UNEAC)

 

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