Aciertos y desaciertos de un hecho cultural de relieve en Cienfuegos

El suceso cultural más esperado por los cienfuegueros aconteció  con más glorias que penas, pese a comentarios infundados que quisieron empañar el esfuerzo de todos los implicados en función del magno evento de la literatura y también de las artes, que agrupó al libro, la literatura, los escritores y el público lector.

Desde su acto inaugural, cuyas palabras centrales fueron elaboradas por el escritor e historiador Orlando Félix García Martínez, presidente de la UNEAC, que devino en acontecimiento, no sólo por la calidad artística y elenco de lujo,  sino por lo certero de la locación, su guión articulado y centrado en las dedicatorias del evento, su música tan minuciosamente pensada y una escenografía de lujo que preparó al público para lo que sería la fiesta de las letras. Gala que contó con la dirección artística de Roly Martínez Varens.

Entre los invitados presentes en esta edición de la fiesta del libro y la lectura destacaban: Félix Miguel García Pérez (escritor, Santa Clara), Adriana Mani Benitez (escritora e investigadora, Santa Clara), Rafael González Muñoz (escritor, presidente de la AHS nacional), Yaremis Pérez Dueñas (directora de Cubaliteraria), Enrique Pérez Díaz (poeta, escritor, presidente del Observatorio del Libro en Cuba), Naskicet Domínguez Pérez (Proyecto Digital Claustrofobias), Frank Armando Pérez Aguayo (actor, vicepresidente de la AHS nacional) y José Joaquín Torres Santana (evaluador, La Habana).

Feliz iniciativa fue el diseño de una imagen que deslumbró a todos. El artista Miguel Ángel Albuerne hizo derroche de su talento y plasmó sobre las lonas imágenes de los principales escritores cienfuegueros y las portadas de sus libros, de modo que el público lector reconociera a los autores. Otro acierto fue la identificación de los espacios literarios y culturales, brindando información sobre las locaciones y programas. La imagen destacó por el color, el azul, representativo de esta ciudad marinera, y la coherencia de todo el diseño entre sí con el objetivo de brindar una identidad propia al evento.

En cuanto al Programa Profesional del clásico de las letras, concebido para desarrollarse en el Museo Provincial, en esta ocasión pensado y diseñado por el escritor Miguel Rafael Cañellas Sueiras, tuvo entre sus principales dedicatorias el centenario de los natalicios de Carilda Oliver Labra y Jesús Orta Ruiz (El Indio Naborí). Especial connotación se le dio a la cultura del país invitado de honor, Estados Unidos Mexicanos y al  aniversario 120 de la publicación del poemario Ismaelillo de José Martí. La presencia de la Fundación Nicolás Guillén prestigió el evento, que junto a destacados escritores del territorio hicieron de este un verdadero hervidero de debate y reflexión sobre la literatura.

“Para Leer la Historia” en esta edición repitió su programa de actividades literarias en los Jardines de la UNEAC, hizo un recorrido por la historiografía nacional y local y los 35 años de fundada la asociación. El espacio se dignificó con paneles, presentaciones de libros del sistema de ediciones territoriales y homenajes a autores del patio como: Jesús Candelario Alvarado, Orlando Félix García Martínez y Alberto Vega Falcón. Como muy relevante consideramos la presentación de libro Cienfuegos, razones para una identidad de la autora Teresita Chepe, por el MsC. Orlando Félix García Martínez, historiador y presidente de la UNEAC en la provincia.

Un tesoro de papel, lleno de maravillas, encontraron cada día los niños de Cienfuegos en la plataforma infantil, gracias a los espectáculos con guión y conducción de Miguel Pérez Valdés (Payaso Panetela) con su magia y contagiosa alegría desbordaron el Parque de risas, juegos, adivinanzas, trabalenguas, canciones, danzas y presentaciones de libros de escritores locales e invitados. Por las tablas pasaron proyectos del movimiento de artistas aficionados de la Casa de Cultura Benjamín Duarte y la Brigada de Instructores de Arte “José Martí”. 

No podemos dejar de  mencionar las presentaciones habituales en instituciones y centros laborales y estudiantiles del encuentro, haciendo llegar la Feria del Libro a más de 21 espacios, así como la acogida en once barrios vulnerables del municipio de Cienfuegos, con brigadas artísticas literarias coordinadas por la Dirección Municipal de Cultura y los promotores culturales. El programa De un monte de espuma, en saludo al aniversario 167 del natalicio de José Martí, realizó actividades infantiles especiales con niños y jóvenes en el Hospital Pediátrico y la casa de niños sin amparo familiar organizados por la directora de la Editorial Mecenas, Niurys Maza Filgueiras.

En las carpas ubicadas alrededor del parque Martí, nuestra plaza mayor y ya habitual recinto ferial,  los pequeñines y sus familiares pudieron adquirir numerosos títulos de la literatura infantil, juvenil, político social, literatura cubana, literatura universal, científico técnica y libros de las editoriales locales Mecenas y Reina del Mar Editores. Hubo libros caros, baratos, nuevos, no tan nuevos, pero buenos todos, cumpliendo el precepto de que hay un lector para cada libro y un libro para cada lector. Con un ingreso de más de 314 mil pesos y más de 7 mil 777 libros vendidos se cerró el capítulo de la fiesta de los libros en Cienfuegos.

Si bien es cierto que se presentaron limitaciones con la adquisición de la nueva literatura, falta de combustible, aguaceros y hasta apagones, programados o no, el evento, tan esperado después de dos años de pandemia que detuvo la actividad literaria, pero nunca la creación, cumplió su objetivo primordial: llevar lo mejor del libro y la lectura al público lector e interactuar con el movimiento autoral. Cumpliendo su propósito como  mayor evento cultural de la nación.

*Subdirectora de la Dirección Provincial de Cultura.

 

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