El 2021 no amilanó la danza

De contar historias con el cuerpo para mimar el alma, de reinventarse y transgredir las barreras de la comunicación, y ahora las impuestas por la COVID-19, bien saben los bailarines cubanos. Cuando todos habíamos puesto las esperanzas en 2021 para retomar la vida cultural, la pandemia obligó a los artistas a alejarse del escenario; sin embargo, la danza en nuestro país no cesó, sino que se transmutó y dio muestras de la pluralidad de lenguajes que conviven en el panorama danzario nacional. 

El año se puso en marcha con el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, estremecido durante la gala que el Ballet Nacional de Cuba (BNC) dedica anualmente al triunfo revolucionario de 1959, fecha que arrancó, de una vez, las barreras que vedaban la entrada a los espectáculos artísticos en el país.

Luego, a partir del 8 de enero, las compañías se vieron obligadas a interrumpir sus temporadas de presentaciones debido a la situación epidemiológica. No obstante, el público seguidor de esa manifestación pudo disfrutar de la serie Contemporáneos, que cada jueves, entre enero y abril, transmitió el Noticiero Cultural a modo de acercamiento a los artistas de la prestigiosa agrupación Danza Contemporánea de Cuba (DCC), que dirige el maestro Miguel Iglesias.

Asimismo, se desarrollaron numerosos festivales dedicados a promover y propiciar el intercambio entre distintos representantes de la danza en la nación caribeña, mayormente de forma online, como es el caso del XXV Festival Internacional de Danza en Paisajes Urbanos Habana Vieja Ciudad en Movimiento que, a modo de flashback, trajo lo mejor de otras ediciones, junto con propuestas novedosas.

También en el mes de abril la 12 Fiesta de la Danza Fidanz 2021, desde Santiago de Cuba como sede, consiguió reunir presentaciones de reconocidos grupos nacionales y foráneos, transmitidas a través de Streaming Cuba. Habitando Espacios, Juntos por la Danza y Camagua Folk Dance 2021 cuentan entre las citas acontecidas en el periodo en cuestión, algunas de modo presencial, otras, a través de las redes.

Por otra parte, el Premio Nacional de Danza 2021 le fue conferido a la Grand Maitre de Ballet Laura Alonso: solista principal del bnc durante 25 años, pedagoga de amplia trayectoria en la enseñanza artística cubana e internacional, creadora del proyecto Psicoballet, directora del Centro de Promoción de la Danza en Cuba (Prodanza) y de su propia compañía, el Ballet de Laura Alonso. Con ese galardón se reconoció su impronta en la cultura y sus aportes al movimiento de la danza en la Mayor de las Antillas. 

Como una vacuna para el espíritu se insertó dentro de las propuestas culturales el Día Internacional de la Danza, que en nuestro país se celebró con el certamen Los Días de la Danza, en el que intervinieron más de 20 compañías, entre ellas: Havana Queens, Flamenca Ecos, Malpaso, Acosta Danza, MiCompañía, Los Hijos del Director y la Compañía de Danzas Tradicionales de Cuba JJ. 

Pospuesta debido a la COVID-19, el Ballet Nacional de Cuba llevó a cabo una importante gira de funciones por España, entre el 7 de mayo y el 6 de junio, en la que homenajeó a la prima ballerina assolutta Alicia Alonso, cuyo centenario celebramos en 2020. 

Desde que en el pasado mes de noviembre reabrieran las instituciones culturales, los escenarios de toda la Isla han sido testigos de momentos icónicos de la danza en Cuba. Como parte de la Semana de la Cultura Británica, el bnc y dcc se unieron en una espectacular gala mixta en la sala Avellaneda del Teatro Nacional, donde representaron Próspera, de Cathy Marston, y Danzas del amor, de Billy Cowie, respectivamente.

La compañía Lizt Alfonso Dance Cuba celebró sus 30 años en el Teatro Martí, con el espectáculo ¡Cuba vibra!, un recorrido por los ritmos que han hecho bailar a los cubanos desde la segunda mitad del siglo XX. Finalmente, el bnc estrenó hace solo unos días la estelar pieza Séptima Sinfonía, del coreógrafo Uwe Scholz, y que la maestra española Roser Muñoz, experta en la reposición de coreografías, montó para los bailarines caribeños. 

Giras nacionales e internacionales, retorno a los ensayos y escenarios, reposición de espectáculos y montaje de nuevas obras matizaron el cierre de 2021 para la danza en Cuba, una manifestación que vive de la proximidad entre los bailarines y el público, y que promete un intenso 2022. 

(Tomado de Granma)

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