La importancia de los Estudios Culturales al abordar una investigación musical

Los Estudios Culturales constituyen una de las más importantes tendencias dentro de la Investigación Cultural y de las ciencias de la cultura a nivel mundial. Tienen un sentido transversal y abordan el fenómeno sociocultural a partir de las contradicciones y las relaciones sociales, saliéndose del modelo académico tradicional y extendiéndolo a la sociedad. Rompen con la dicotomía entre lo culto y lo popular. Tienen como objetivo explorar las formas de producción de la cultura como proceso de creación de significados, y al mismo tiempo, su difusión y consumo en las sociedades actuales. Por su naturaleza, las investigaciones culturales no son ni objetivistas ni apáticas; están comprometidas con la sociedad y presentan una línea de acción política radical.

Esta línea de pensamiento comenzó en Inglaterra en el período de la postguerra. Quienes lo crearon eran historiadores de trascendencia marxista y se alejaron de la versión cuantitativista y de la cualitativista tradicional. Comenzaron su trabajo por el interés de incorporar a la población británica a la reconstrucción en esta época de postguerra. Además, tenían un interés por la naturaleza de la cultura poniendo énfasis en las comunidades obreras, todo esto dentro de las ciencias sociales. La transdisciplinaridad se evidencia a partir de que sacan el texto del ámbito exclusivo de la literatura y empiezan a estudiar los medios de difusión masiva, específicamente sus expresiones. Se dedica a explicar cómo es la interacción cultural entre las masas y el mensaje de esos medios masivos, teniendo en cuenta que es un mensaje simbólico.

Ya en el año 1964, ocurre un acontecimiento importante para este tipo de estudios, pues se institucionaliza al crearse el Centre for Contemporary Cultural Studies de la Universidad de Birmingham como centro de estudios doctorales. Se extendió luego a Estados Unidos y al resto del mundo, donde Latinoamérica no quedó exenta. A diferencia de otras corrientes, los Estudios Culturales latinoamericanos están entre los primeros lugares mundiales. Dos de los autores más significativos son Néstor García Canclini (que trabajó la hibridación cultural) y Jesús Martin-Barbero (trabajando el consumo como mediaciones). En esta propia década del 60, aparecieron dos paradigmas dentro de los Estudios Culturales que mostraron contraposición: el estructuralista, que consideraban a la cultura como primer objeto de estudio, y el culturalista, que tenía un sentido más fuerte del poder de la acción humana contra la historia y la ideología. Ambos paradigmas plantean la relación entre la lógica del pensamiento y la “lógica” de los procesos históricos, manteniendo siempre la promesa de una teoría de la cultura materialista.

Comprender la magnitud de esta línea de pensamiento que son los Estudios Culturales, nos permite penetrar en los contextos artístico-musicales desde las conceptualizaciones para los estudios de la producción y visualización del arte, específicamente la música, y dentro de ella, la música tradicional —por solo mencionar un ejemplo— por su valor patrimonial y social en la cultura cubana. Dentro de los estudios de la cultura cubana se inscriben los análisis morfológicos y técnico- artísticos de las expresiones que están trascendiendo desde agrupaciones musicales con fuerte importancia histórica y que mantienen el tipo de música en sus formatos originales, los códigos y símbolos culturales con su capacidad potencializadora e interpretativa que genera narrativas culturales de identidad por su tipicidad, formas de actuar, contenidos musicales, entre otros. Estos aspectos le permiten integrarse al contexto del territorio a través de la programación cultural, la promoción musical, los medios de difusión masiva y los medios alternativos; de ahí la necesidad de su visualización como elemento patrimonial musical en los procesos culturales.

Los estudios morfológicos y la creación de herramientas para el empleo de estas manifestaciones culturales se convierten en una necesidad de la cultura, pues además de estudiar las características del sujeto de identidad musical, permite la interpretación multidimensional de las producciones musicales. Además, las representaciones que logra en los grupos sociales y sus narrativas histórico- culturales en la música, van determinado su utilidad en los públicos a través de las propias programaciones culturales. Por tanto, genera producciones científicas para describir un fenómeno desde la integralidad y la totalidad.
(Tomado de 5 de Septiembre)

 

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